Problemas de intimidación
En los Estados Unidos, el problema de la intimidación entre niños y adolescentes ha sido considerado como algo normal y parte del crecimiento. No se ha prestado atención a los efectos asoladores de la intimidación, y la conexión entre ésta y otros problemas de violencia. En los años recientes, no obstante, los estudiantes y adultos del país han comenzado a comprometerse con la erradicación del problema de la intimidación en sus escuelas y comunidades.
- 1 de cada 4 niños tiene problemas de intimidación.
- Estadísticas referentes a los patios de recreo: Cada 7 minutos un niño o niña es intimidado. Intervención por adultos: 4%. Intervención por compañeros: 11%. Ningún tipo de intervención: 85%.
- La investigación muestra que el 77% de los estudiantes han sido intimidados mentalmente, verbalmente o físicamente.
- 1 de cada 5 niños admite ser el estudiante que intimida a otros o participar en algún tipo de intimidación.
- El 8% de los estudiantes falta un día al mes a la escuela porque tiene miedo de los estudiantes que intimidan a sus compañeros.
Los niños aprenden de lo que nos ven hacer, más de lo que les decimos. Si los adultos no intervienen, los estudiantes que intimidan a sus compañeros sienten que no hay nada malo con sus acciones. Los niños objeto de la intimidación pueden pensar que se merecen el acoso. Los adultos pueden intervenir para reducir efectivamente los problemas con la intimidación. El primer paso es identificarlos.
En qué consiste la intimidación
Muchos jóvenes tienen una buena idea de que es la intimidación porque ¡la ven a diario! La intimidación ocurre cuando alguien hiere los sentimientos o asusta a otra persona con el fin de que la persona intimidada no se sienta cómoda defendiéndose. Normalmente, los actos de intimidación se repiten una y otra vez.
- Puñetazos, empujones y otras acciones que hieren físicamente al que las recibe.
- Divulgar rumores negativos sobre otras personas.
- Excluir a ciertas personas del "grupo".
- Gastar bromas pesadas o de mal gusto.
- Conseguir que ciertas personas "conspiren o se confabulen" en contra de otras.
La intimidación también puede ocurrir en Internet o electrónicamente. La intimidación por medios electrónicos ocurre cuando los adolescentes se intimidan unos a otros usando el Internet, sus teléfonos celulares, o tecnología de comunicaciones electrónicas. En este tipo de intimidación se incluye:
- Enviar mensajes de texto, correo electrónico o instantáneos perversos.
- Difundir en tablones de anuncios electrónicos de páginas Web imágenes de otras personas malintencionadas u obscenas; usar el nombre de usuario de otra persona para divulgar rumores o mentiras sobre otra persona.
Si ha escuchado a adultos -o cualquier otra persona- decir que los problemas de intimidación son "cosas que pasan" o que "no tienen importancia", no ha sido el único. A menudo, la gente no se toma los problemas de intimidación como algo serio, o bien lo ignoran hasta que los casos tristes y a veces terribles salen a la luz.
Efectos de la intimidación
Pasa con mucha más frecuencia de lo que piensan: la investigación muestra que entre el 15 y el 25% de los estudiantes de los Estados Unidos han sufrido casos de intimidación con alguna frecuencia, mientras que un porcentaje entre el 15 y el 20% dice haber intimidado a otros con alguna frecuencia (Melton et al, 1988; Nansel et al, 2001).
- Puede poner en peligro el futuro de los niños. La gente joven que han sido víctimas de la intimidación corren un mayor riesgo de faltar a la escuela o abandonarla en comparación con los estudiantes que no sufren intimidación. También corren un mayor riesgo de fumar, consumir alcohol y verse involucrados en peleas (Nansel et al, 2003; Olweus, 1993).
- Algunos estudiantes se sienten tan asustados que dejan de ir a la escuela. Hasta 160,000 alumnos pueden quedarse en casa en un día determinado porque tienen miedo de sufrir problemas de intimidación (Pollack, 1998).
- Puede producir problemas significativos más tarde en la vida. Los niños que protagonizan casos de intimidación son más dados a meterse en peleas, cometer actos de vandalismos contra la propiedad ajena y abandonar la escuela años más tarde. El 60% de los varones que han sufrido intimidación en la escuela intermedia cuando llegan a los 24 años han sido condenados al menos una vez por delitos criminales bajo el código penal (Olweus, 1993).
Qué hacer si su hijo o hija está sufriendo problemas de intimidación:
- Primero, enfoque su atención a su hijo(a). Déle su apoyo y recabe información sobre la intimidación. No le diga nunca a su hijo(a) que ignore los actos de intimidación. Si el muchacho(a) pudiera ignorarlos simplemente, probablemente no se lo habría dicho. A menudo, cuando se intentan ignorar los problemas de intimidación, hace que se conviertan en más serios.
- No culpe a su hijo(a) de los problemas de intimidación que esté sufriendo. No asuma que su hijo(a) hizo algo para provocar los actos de intimidación contra él / ella.
- Escuche atentamente lo que su hijo(a) le cuenta sobre la intimidación que está sufriendo. Pídale que describa quién está involucrado en esos actos y cómo y dónde se produjeron los episodios. Aprenda tanto como sea posible sobre las tácticas de intimidación empleadas, y cuándo y dónde se produjeron. ¿Sabe su hijo(a) el nombre de otros estudiantes o adultos que podrían haber sido testigos de los problemas?
- Muestre compasión y entendimiento hacia su hijo(a). Dígale que intimidar a otras personas está mal, que no es culpa suya haberla sufrido, y que le alegra que haya tenido la valentía de contárselo.
- Asegúrele que va a pensar en lo que debe hacer y que le va a comunicar lo que hará. No se olvide de mantenerle informado.
- Si no está de acuerdo con la forma en que su hijo(a) ha manejado el problema, no le critique.
- No le anime a que como solución se tome la justicia por su mano con una respuesta física ("si te pega, le pegas tú"). Cuando un estudiante pega a otro que le ha pegado para intimidarle, normalmente no soluciona el problema y podría resultar en la suspensión de asistencia a clases o la expulsión de su hijo(a) por empeorar la situación.
- Juego de rol - como ocurre en la prevención del abuso infantil, los juegos de rol hacen que las aptitudes sean reales. Se trata de llevar de la mano a sus hijos por las situaciones y hacer que el niño(a) practique las diferentes respuestas. Platique de las técnicas de prevención como permanecer con otros niños. No debe involucrarse en ningún tipo de intercambio con la persona que le está intimidando. No debe tomárselo personalmente; en realidad es el problema del intimidador, quien está provocando la situación, no de la persona que la sufre.
Cómo hablar con los educadores en la escuela de su hijo(a) sobre la intimidación
Los padres a menudo no se sienten cómodos informando a los educadores de que su hijo(a) está sufriendo problemas de intimidación. A veces, los niños o muchachos piden a los padres que no informen a la escuela. A veces los estudiantes no son capaces de parar los casos de intimidación ellos solos. Los padres no deberían dudar en ponerse en contacto con la escuela si su hijo(a) está teniendo problemas de intimidación.
Aquí se explican algunas sugerencias:
- Mantenga un registro por escrito de todos los casos de intimidación que su hijo(a) le cuente.
- Pida una cita con el maestro(a) de su hijo(a) y explíquele sus preocupaciones con calma y sin hacer acusaciones.
- Pregunte al maestro(a) si alguien ha observado la conducta de intimidación. ¿Se lleva bien su hijo(a) con otros en el salón? ¿Se aísla o excluye a su hijo(a) del juego en el patio o de otras actividades con los estudiantes?
- Alcance un acuerdo para poner en marcha un plan que haga frente al problema y haga un seguimiento para ver si se pone en práctica.
- Si existen preocupaciones acerca de la forma en que su hijo(a) está afrontando la situación, pida hablar con el consejero(a) escolar de su hijo(a) u otro profesional de salud mental con sede en la escuela.
- Si no se alcanza una solución después de hablar con el maestro(a), solicite una cita con el director(a) de la escuela.
- Pregunte si hay un protocolo para hacer frente a los problemas de intimidación o un programa de prevención de la intimidación.
Prevención de la intimidación en la casa
Tan pronto como su hijo(a) comienza a relacionarse con otros, puede empezar a enseñarle a que no intimide a otros y no sufra intimidación de otros niños. Puede enseñarle cómo expresar sus sentimientos verbalmente, limitar y cambiar la conducta y enseñarle mejores maneras de expresar sus sentimientos y deseos. Los niños no aprender a resolver este tipo de problemas y llevarse bien ellos solos. Nosotros, como adultos, tenemos que enseñárselo.
Cuando los preescolares comienzan a insultar a los otros niños o a usar palabras crueles, intervenga inmediatamente y constantemente. En Kindergarten, los niños aprenden el poder de la exclusión. Cuando comience a oír cosas como:"No es mi amiga y no puede venir a mi fiesta", responda con lo siguiente: "No tiene que ser tu amiga hoy, pero no está bien hacerle sentirse mal, que es lo que ocurre cuando le dices que no puede venir a tu fiesta".
En los primeros años de la escuela primaria, se desarrollan corrillos y grupos pequeños que pueden excluir y ser crueles. Los niños deben oír cosas claramente de nosotros: "No está bien tratar a otras personas de ese modo. ¿Cómo crees que se siente cuando le dices que no puede jugar contigo? Los niños no tienen que jugar con todo el mundo, pero no pueden ser crueles ni excluir a los compañeros.
Etapas iniciales de la intimidación: Es necesario identificar los casos de intimidación que conllevan reírse de los compañeros, meterse con ellos, insultarles, amenazas no verbales, exclusión a propósito y otros problemas. El mensaje debe ser totalmente claro. Dicha conducta no es aceptable. Enseñe a sus hijos a pensar cómo dicha conducta hace sentirse a los otros niños e identificarla inmediatamente porque no debe tolerarse.
Los niños que no son víctimas de la intimidación y que tampoco intimidan a otros tienen un papel importante a la hora de formar la conducta de otros niños. Enseñe a sus hijos a hablar en favor de los niños que sean víctimas de la intimidación. "No la trates así, no está bien". "Pegar a otros no es una forma adecuada de resolver los problemas; vamos a buscar a una maestra y hablar de lo que ha pasado".
Si su hijo(a) es la persona que intimida a otros
Hay algo que ningún padre o madre desea oír: "Su hijo(a) se dedica a intimidar a sus compañeros".
Su primera respuesta probablemente sea defensiva. Intente mantenerse neutral frente a la situación y dése tiempo para procesar lo que le están diciendo. Puede decir, por ejemplo: "En vez de calificar a mi hijo(a), por favor, cuénteme lo que ocurrió". Fuércese a escuchar. Recuerde que la discusión al final se trata del bien de su hijo(a), independientemente de cómo se esté presentando.
Incluso si su hijo(a) está siendo agresivo e intimidando a sus compañeros, recuerde que esa conducta tiene su origen en sentimientos de vulnerabilidad en su hijo(a). Tiene que entender lo que está pasando en las relaciones de su hijo(a) con otros y lo que ocurre en su interior que le hace portarse de ese modo.
Cuando hable con su hijo(a), NO LE ACUSE. No discutan sobre el "por qué" de lo ocurrido. La discusión debería centrarse en varios puntos clave:
- La intimidación de otras personas no es aceptable en nuestra familia ni en la sociedad.
- Si te sientes frustrado, enojado o agresivo, hay otras cosas que puedes hacer.
- Recuerde el juego de rol, interprete la nueva conducta.
- Pregunte: ¿cómo puedo ayudarte con esto? ¿a quién puedes acudir a la escuela que te ayude si te ves en este tipo de situación otra vez?
- Especifique concretamente las consecuencias si los problemas de agresión e intimidación continúan.
- Desea parar la conducta, entender los sentimientos de su hijo(a) y enseñarle y premiarle por la conducta adecuada.
Prevención de los casos de intimidación en la escuela
Hasta el año 2007, el Programa Olweus de Prevención de la Intimidación se ha puesto en marcha en 33 Escuelas Públicas de Denver. Se han recibido fondos adicionales para ponerlo en práctica en otras 21 escuelas. El programa Olweus de Prevención de la Intimidación es un programa en varios niveles, varios componentes y con sede en la escuela diseñado para reducir los casos de intimidación en las escuelas primarias, intermedias y preparatorias. El programa se basa en los resultados de investigaciones y muestra resultados efectivos en poblaciones diversas.
El programa Olweus intenta reestructurar los ambientes escolares existentes para reducir las oportunidades de y las recompensan obtenidas con la intimidación. El personal escolar es principalmente el responsable de introducir y poner en marcha el programa. Se hace un esfuerzo en mejorar las relaciones y hacer de la escuela un lugar seguro y positivo donde los estudiantes aprendan y se formen. El programa cree que es muy importante contrarrestar las tendencias de los estudiantes agresivos. El beneficio del programa es reducir los casos de intimidación existente y los problemas de las víctimas, prevenir que ocurran nuevos casos de intimidación y mejorar las relaciones entre compañeros en la escuela. Este programa ha demostrado que reduce los casos de intimidación entre un 30 y un 70% en escuelas de todo el país.
Si desea información adicional sobre la intimidación vaya a las siguientes fuentes de información:
- http://stopbullyingnow.hrsa.gov/index.asp
- http://stopbullyingnow.com
- http://www.clemson.edu/olweus
- http://www.safeyouth.org/scripts/teens/bullying.asp
- http://www.nichd.nih.gov o del centro NICHD Information Resource Center
- http://www.safechild.org
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