Etapas del desarrollo
Del nacimiento a la edad de preescolar (de 0 a 3 años)
¿Qué ocurre durante esta etapa?
Éste es un período de desarrollo increíble para los bebés y niños de corta edad. Nosotros, como adultos, a veces no vemos los cambios inmediatamente, pero en estos años se establecen las bases para el resto de la vida.
- La conducta de los bebés se ve afectada por las particularidades con las que nacen como: el nivel de actividad, si se adaptan bien o les cuestan los cambios, por la cantidad de estímulos que pueden aceptar o que necesitan.
- El cerebro de un bebé se desarrolla continuamente. Cada día se añade una nueva capa a la base inicial y ésta se suma a la del día anterior. Ésta es la base para toda la vida del niño o niña.
- Los niños a esta edad están desarrollando sus aptitudes motrices y verbales. Incluso cuando todavía no caminan ni hablan, es necesario estimular las aptitudes para que se desarrollen adecuadamente. Lo más importante que pueden hacer es hablarle a su hijo(a). Aunque no le conteste, está absorbiendo las aptitudes del lenguaje que necesitan para hablar en el futuro.
- Durante este período los bebés desarrollan la conexión con las personas que los cuidan. Es crítico que exista estabilidad ya que supone la base para la forma en que el niño se va a sentir en las relaciones futuras y en su sentido de seguridad.
- Los niños son extremadamente sensibles a su entorno. Los ambientes tóxicos pueden comprometer seriamente el desarrollo de los bebés y tener consecuencias permanentes, incluidas la reducción o el daño a las funciones físicas y cerebrales.
- Si el cerebro de un niño no recibe la estimulación adecuada a los 3, 6, 9, 12 meses y 3 años de edad, áreas específicas del cerebro comienzan a dejar de responder. Esto afecta al desarrollo a largo plazo del niño. Por ello es tan importante que hable con su hijo(a) y le dé grandes dosis de amor físico y emocional y la estimulación adecuada.
- Las necesidades básicas de seguridad, nutrición, sueño, salud, casa, estimulación y cariño son críticas. Estas bases proporcionan un fundamento sólido sobre el que puede producirse el desarrollo de cerebro, social, emocional e intelectual del niño o niña.
Sugerencias para los padres, las personas a cargo de su cuidado y la familia:
Un bebé necesita cuidados y supervisión constante. Los padres no son los únicos que pueden proporcionarlos. Otros adultos que cuiden al bebé de la familia o en la comunidad pueden compartir algunas de estas responsabilidades. Ser padres es cansado, a veces abrumador, por lo que los padres deberían pedir ayuda para que todas las necesidades del bebé estén cubiertas. Si conoce a un padre o madre que esté abrumado, no dude en ofrecerle ayuda y consuelo.
Etapa de preescolar: de 3 a 5 años
¿Qué ocurre durante esta etapa?
Los niños son como esponjas y lo absorben todo, lo que es bueno, porque la base para las aptitudes de aprendizaje futuro se asienta durante estos años. Los niños adquieren la aptitud en destrezas que necesitan para comenzar la escuela. Comienzan a concentrarse más o menos y a darse cuenta de las relaciones con otras personas. En esta etapa, el cerebro necesita ser estimulado por una variedad de experiencias en el mundo. Algunas de las cosas que debe considerar durante esta etapa son:
- Los niños comienzan a desarrollar el entendimiento de los sentimientos de otros y a ser capaces de tener cierto control sobre sus propios sentimientos.
- Los niños esperan su turno, escuchan instrucciones y las obedecen.
- Los niños no han desarrollado todavía la capacidad de verbalizar sus sentimientos y necesidades y a menudo su conducta es de reacción en vez de acciones bien razonadas.
- Los niños están comenzando a desarrollar las aptitudes de conversación.
- Están desarrollando las aptitudes sociales con sus compañeros y con grupos y necesitan estar con otros niños para desarrollar aún más dichas destrezas.
- A los 3 y 6 años las áreas del cerebro que no reciben estimulación dejan de responder. Esto puede afectar al desarrollo continuo de las aptitudes ubicadas en esas áreas para el resto de la infancia. Por ello es tan importante que hable con su hijo(a) y le dé grandes dosis de amor físico y emocional y la estimulación adecuada.
- La uniformidad en reglas y rutinas es muy importante para que los niños desarrollen un sentido de lo que está bien y mal. La situación ideal es aquella en que la casa y la guardería o personas que los cuiden tengan los mismos valores y reglas.
- Los niños de esta edad necesitan gran cantidad de apoyo de los padres para desarrollar el sentido de sí mismos y seguir estableciendo los límites de la conducta. Un hogar donde hay coherencia y una base firme es el mejor marco de apoyo al desarrollo del niño o niña.
Sugerencias para los padres, las personas a cargo de su cuidado y la familia:
Ésta es una etapa para promocionar y apoyar todavía más el desarrollo de los niños de corta edad. Los padres necesitan dedicar tiempo a sus hijos para descubrir los distintos caracteres y personalidades de éstos. El mundo social de un niño o niña de 3 a 5 años comienza a desarrollarse y éste forma relaciones con más personas fuera de su familia. Los padres también deberían formar relaciones con personas en el mundo social de sus hijos. La familia sigue siendo la vida principal en los niños de preescolar. Los niños comienzan a cuestionar la autoridad y es importante tener una voz paterna única y uniformidad en las reglas para que los niños conozcan los límites. La autoridad de los padres debería fomentarse al mismo tiempo que el cariño y el juego.
Desarrollo durante los años de la escuela primaria (de 5 a 9 años)
¿Qué ocurre durante esta etapa?
Éstos son los primeros años de escuela del niño y el desarrollo es rápido e interesante. Asegúrese de que sabe dónde pasa el tiempo su hijo(a) y cómo le va en la escuela. Mantener a su hijo(a) activo e involucrado en actividades ayudará a su crecimiento y desarrollo y evitará que surjan problemas. Durante este tiempo:
- Los niños se dedican a aprender bien a dibujar, leer, escribir y a hacer deporte.
- La repetición de las actividades y los deportes les proporciona el sentido de la autoconfianza.
- Los niños tienen las aptitudes para expresar sus sentimientos, pueden identificar los sentimientos de otros y sentir compasión y además desarrollar la capacidad de controlar cuándo y cómo responder a sus propias emociones.
- Los niños todavía reaccionan a menudo a su conducta y no toman necesariamente buenas decisiones sin la asistencia adecuada.
- Los niños son todavía mayoritariamente no verbales, aunque deberían estar desarrollando buenas aptitudes de la comunicación.
- A los 6 y 9 años las áreas del cerebro que no reciben estimulación dejan de responder. Es imprescindible que los niños razonen, hablen, lean y usen la información aprendida en la escuela para continuar el desarrollo de estas aptitudes. Éste es el motivo por el que es muy importante exponer a los niños a una variedad de experiencias y oportunidades de exploración.
- Durante esta etapa los niños comienzan a desarrollar las aptitudes sociales con los compañeros y en las estructuras sociales, como en la escuela, la iglesia y las asociaciones de exploradores ("scouting").
- Los niños de esta edad siguen necesitando el sentido de apoyo de los padres según siguen desarrollando el sentido de sí mismos.
Sugerencias para los padres, las personas a cargo de su cuidado y la familia:
Sigue existiendo la necesidad de contar con una autoridad paterna clara y una conexión entre padres e hijos, así como la fortaleza de la unidad familiar. Los padres a menudo están muy ocupados con el trabajo y otras responsabilidades, y aquello puede producir estrés dentro de la familia. La forma de manejar el tiempo y el estrés es importante para el desarrollo del niño o niña. Cuando el niño comienza la escuela y hace amigos, los padres deberían dedicar tiempo a expandir su grupo social para que se adapte a sus hijos. Es importante desarrollar relaciones positivas con las personas que son parte integral de la vida de su hijo(a).
Desarrollo durante los años de la escuela intermedia (de 10 a 14 años): el comienzo de la adolescencia
¿Qué ocurre durante esta etapa?
El periodo desde la preadolescencia al comienzo de la adolescencia es muy turbulento. Los niños comienzan a experimentar un rápido desarrollo físico, emocional y social. A menudo resulta confuso, a veces les asusta y raramente resulta sencillo. El apoyo de los padres se hace aún más importante durante este período y durante los años iniciales de la vida de adulto. Durante este tiempo, pueden esperar lo siguiente:
- Los muchachos son más conscientes de cómo se les percibe en su red social.
- Los cambios físicos son cada vez más evidentes según maduran de niños a jóvenes.
- El manejo de los cambios físicos, junto con los cambios hormonales que los acompañan, hacen que necesiten más de ocho horas de sueño y más ejercicio y aire fresco de lo normal.
- Los jóvenes comienzan a demostrar más sentido común en su forma de razonar y aplican principios de la lógica formal a su mundo. Comienzan a ver e identificar la hipocresía: la diferencia entre lo que los padres dicen y hacen.
- Comienzan a demandar autenticidad del mundo de los adultos y rápidamente identifican a aquellos que no les apoyan.
- Los jóvenes tienen la necesidad de que se les preste atención y dedicación como personas diferenciadas.
- A los 12 y 15 años las áreas del cerebro que no reciben estimulación dejan de responder. Esto afecta al desarrollo que se está produciendo en áreas de aptitudes críticas.
- Los jóvenes todavía necesitan grandes niveles de apoyo de los padres.
- Los jóvenes también necesitan un grupo de compañeros, lo que desarrolla aún más el sentido de identidad y hay un interés mayor en pasar tiempo con otros jóvenes que tengan intereses y legados culturales parecidos.
Sugerencias para los padres, las personas a cargo de su cuidado y la familia:
Las familias de los muchachos al comienzo de la adolescencia necesitan equilibrar una autoridad de los padres clara y adecuada con relaciones sociales y dedicadas. Cuando los muchachos crecen físicamente y se convierten en jóvenes adultos, necesitan atención y apoyo individualizado. Necesitan responsabilidades que reconozcan sus logros, de sus padres y otros adultos, incluso si no se sienten cómodos reconociéndolo o pidiéndolo. Aunque parezca que los jóvenes a veces rechazan a sus padres, los padres deben asumir y tener la confianza de que son necesarios. Necesitan estar disponibles para momentos de conversación impredecible y espontánea sin que parezca que están impartiendo lecciones. El reto de los padres es escuchar verdaderamente lo que sus muchachos están diciendo realmente. A menudo, las palabras que los jóvenes usan no reflejan lo que piensan y sienten. Los padres tienen que mantener relaciones de atención, mientras comienzan también a renegociar relaciones respetuosas sobre la toma de decisiones y el poder compartido.
Es importante que los jóvenes cuenten con el apoyo de más de un adulto en esta etapa de su vida. Necesitan las perspectiva del mundo de los adultos de alguien más que de sus padres. Los conflictos entre padres y jóvenes pueden a menudo escalar a niveles de amenazas serias, violencia física, jóvenes que se escapan de la casa y una ruptura completa en las relaciones durante estos años, por lo que los padres no deben tener miedo de pedir ayuda a los miembros de la comunidad. Durante la adolescencia es cuando criar a los hijos es realmente el trabajo de toda la comunidad.
La supervisión de los jóvenes es muy importante a esta edad. Es imprescindible saber dónde están sus hijos y con quién pasan el tiempo. Los padres casi siempre se ven presionados para dedicarse a sus demandas personales de tiempo y la necesidad de estar disponibles para sus hijos durante estos años. Esto es aún más difícil porque a menudo los adolescentes no tienen interés en pasar tiempo con sus padres o tienen conflictos con ellos. No se sienta acobardado. Todavía es imprescindible su presencia en la vida de sus hijo(a).
Los años de preparatoria (de 14 a 18 años): la parte final de la adolescencia
¿Qué ocurre durante esta etapa?
Estos años son una continuación de los asuntos de la adolescencia, pero los riesgos son mayores ya que los adolescentes demandan pasar más y más tiempo con sus amigos sin supervisión de los adultos. Durante este tiempo son más vulnerables al consumo de drogas, la actividad sexual temprana, la participación en bandas y pandillas y el abandono de las actividades escolares. No es el momento para reducir lo que sabe de las actividades de su hijo(a). Tenga en cuenta lo siguiente:
- En este momento es cuando los jóvenes completan su educación en preparación para la vida de adulto con el trabajo y las responsabilidades que conlleva.
- Los adolescentes se identifican aún más con su grupo de compañeros (para bien o para mal) con lo que desarrollan aún más el sentido de identidad y de sí mismos. Ésta es la etapa cuando las actividades de las bandas o pandillas parecen atractivas.
- Durante este tiempo los jóvenes desarrollan relaciones mutuas y de respeto con adultos y compañeros.
- Los padres tienen que mantener relaciones de atención, mientras comienzan también a renegociar relaciones respetuosas sobre la toma de decisiones y el poder compartido.
- Los adolescentes siguen necesitando el apoyo de los padres, de mentores adultos y un grupo positivo de compañeros.
Sugerencias para los padres, las personas a cargo de su cuidado y la familia:
Ésta es la etapa del punto de partida, cuando la familia prepara al joven a fin de que sea independiente en la vida de adulto. Según crecen, los adolescentes necesitan una supervisión más flexible, dependiendo de su capacidad de ser responsables. Los padres necesitan conocer bien a los jóvenes, evaluar su capacidad de juicio, y luego apoyarles en la toma de decisiones informadas. Necesitan hablar de las consecuencias que irán asociadas a las acciones de sus adolescentes según se vayan presentando. Hay una gran necesidad de ofrecer la información de forma respetuosa, de renegociar las normas y las responsabilidades de la familia a fin de proporcionar a los jóvenes con oportunidades de demostrar su capacidad de tomar decisiones bien razonadas. Las luchas por el control y el poder pueden reducirse si los padres se esfuerzan en desarrollar una relación de confianza. La escalada de los conflictos simplemente resultará en una ruptura de la relación, y el o la joven podría decidir abandonar el hogar de los padres demasiado pronto. Los jóvenes que se van del hogar de los padres a una edad temprana a menudo regresan como adultos que todavía dependen de sus padres, con vidas emocionales menos desarrolladas y con trabajos con menos futuro. El desarrollo de la comunicación y las relaciones de apoyo y el estar disponible para los jóvenes durante esta fase es muy importante a la hora de fomentar relaciones que duren toda la vida. Éste es el período en el que se ve el joven que resulta del niño(a) que crió.
Es crítico pasar tiempo con los jóvenes de más edad a fin de que hablen con confianza con un adulto con quien tengan una relación de atención y respeto. Es muy importante que cuenten con otros adultos en su vida para que les sirvan de mentores. Preferiblemente estos mentores deberían conocer y respectar a los padres, y ser parte de la comunidad, como abuelos o tíos, o una persona de su comunidad religiosa. El fomento de una red de adultos que se preocupen, que no sean los propios padres, pero que los conozcan y los respeten, es importante para el desarrollo de los jóvenes.