Trastornos alimentarios en los adolescentes
La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario común que con frecuencia se presenta a los catorce o quince años de edad, con otro aumento en los casos a los dieciocho años. Es más común entre muchachas adolescentes (afecta a casi un 1% de las mujeres adolescentes) pero también se presenta en muchachos, entre quienes la incidencia está creciendo. La anorexia se considera un trastorno del concepto de uno mismo que causa un miedo abrumador al exceso de peso y un deseo intenso de estar delgado(a), lo que lleva a estos muchachos a restringir severamente lo que comen para así perder peso. Los adolescentes con anorexia también pueden sufrir de bulimia nerviosa. En el caso de la bulimia, los muchachos comen y luego vomitan voluntariamente para que su cuerpo no sea capaz de emplear las calorías y de esa forma mantenerse delgados. En ambos casos, los muchachos someten a su cuerpo a una inanición extrema para estar delgados.
No se sabe bien qué causa los trastornos alimentarios, y parecen estar asociados con ciertas características genéticas y es más común entre muchachos que tengan un familiar de primera consanguinidad que sufra un trastorno alimentario. Otros factores de riesgo para los trastornos alimentarios es la participación en actividades competitivas (especialmente ballet, patinaje sobre hielo, atletismo o ser modelo fotográfico o de pasarela), tener una personalidad perfeccionista u obsesiva, y que el padre o la madre haya sufrido un trastorno alimentario o problema de peso (obesidad, hacer dieta frecuentemente).
Entre los factores de riesgo tempranos se incluyen tener poca autoestima y no estar satisfecho o satisfecha con su cuerpo. Otros factores a lo que deberían prestar atención si sospechan que su hijo(a) tiene un trastorno alimentario son:
- Pérdida de peso reciente;
- temor a ganar peso o a sufrir de exceso de peso;
- manifestaciones de purga (vomitar o usar diuréticos o laxantes para peder peso);
- tener una imagen distorsionada del tamaño o la forma de su cuerpo (por ejemplo, cree que tiene exceso de peso incluso cuando tiene un peso sano);
- preocupación con la comida, las calorías y el peso;
- hábitos alimenticios restrictivos, las cuales pueden llevar a que no se gane peso o a estar falto de peso y pueden incluir saltarse comidas, ayunar o eliminar grupos completos de alimentos;
- preferencia por comer a solas;
- amenorrea (ausencia de ciclos menstruales) o retraso en el comienzo de la pubertad y de la menstruación;
- estar falto de peso, con un índice de masa corporal por debajo de lo normal. Emplee esta calculadora del índice de masa corporal ("body mass index calculator" en inglés - http://www.keepkidshealthy.com/welcome/bmicalculator.html) para ver si su hijo(a) está falto de peso;
- hacer ejercicio de forma compulsiva;
- desmentido extremo de la posibilidad de que tenga un trastorno alimentario;
- aislamiento de amigos y familia;
- ponerse ropas abultadas para esconder la pérdida de peso;
- existencia en sus vidas un suceso reciente o pasado muy estresante.
Entre las preguntas que usted o un médico puede hacer si sospecha que alguien tiene un trastorno alimentario se incluyen:
- ¿Cómo te sientes acerca de tu peso?
- Cuando te miras al espejo, ¿qué partes de tu cuerpo te parecen las mejores y cuáles te parecen las peores y por qué?
- ¿Con qué frecuencia te pesas?
- ¿Has empleado alguna vez pastillas para adelgazar, laxantes, diuréticos o bien has vomitado para perder peso?
- ¿Te sientes a veces que no tienes control sobre tus hábitos de comida?
- Obtenga un historial detallado de lo que la persona come cada día para cada comida y su rutina de ejercicio.
Debería llevar a su hijo(a) a que lo vea un médico tan pronto como sea posible si piensa que podría tener un trastorno alimentario. Durante la visita, su doctor(a) probablemente realizará una evaluación nutritiva, la cual incluirá la revisión de los hábitos alimenticios, la toma diaria de calorías, la medida de su altura, peso e índice de masa corporal, y una evaluación de si sufre depresión.
Su doctor(a) también intentará descartar otras causas para la pérdida de peso y del apetito, incluidos trastornos psiquiátricos (depresión, trastornos de obsesión-compulsión), abuso de drogas, enfermedad inflamatoria del intestino (la cual va normalmente acompañada de vómitos, diarrea y dolor abdominal), hipertiroidismo, diabetes (la cual va normalmente acompañada de micción frecuente [poliuria] y sed excesiva [polidipsia]) y otros problemas médicos. No obstante, los muchachos con la mayoría de estos problemas médicos no tienen una preocupación excesiva con la comida ni una imagen corporal distorsionada.
Se producen muchas complicaciones serias con la anorexia, incluidos desmayos por la presión arterial baja, trastornos de los electrolitos, estreñimiento, falta de energía, cambios en el estado de ánimo, anemia, insuficiencia renal, osteoporosis (huesos quebradizos), suicidio, anormalidades del ritmo cardiaco, insuficiencia cardiaca, problemas del sueño, confusión, irritabilidad, mareos e incluso la muerte.
Algunos signos físicos que se encuentran en pacientes con bulimia incluyen la inflamación de las glándulas parótidas (causando mejillas regordetas), erosión dental (especialmente en la superficie posterior de los dientes) y callos en los nudillos. Otros signos de que los adolescentes tienen trastornos alimentarios son el cabellos seco y quebradillo, pérdida del cabello y pérdida de masa muscular.
El tratamiento para los trastornos alimentarios es lento y dificultoso (y a veces requiere la hospitalización) y debería ser supervisado por un profesional de la salud mental familiarizado(a) con el tratamiento de pacientes con estos trastornos; el tratamiento debería comenzar con psicoterapia y modificación de la conducta. Los pacientes con anorexia también requieren intervención nutritiva y médica para que se hagan recomendaciones sobre dieta y para asegurar un aumento de peso lento y continuo y la corrección de las complicaciones médicas.
Fuente: http://www.keepkidshealthy.com/adolescent/adolescentproblems/eatingdisorders.html